Construyendo pensamiento propio. Por : RAFAEL PEREACHALÁ ALUMÁ. QUIBDÓ NOV DE 2005.


 

                                                    “ EN EL PLANO DELA RESCRIPCIÓN, TODA DESCOLONIZACIÓN ES UN LOGRO  ”.

                                                                                                                                                                                 FRANTZ FANON .

 

INTRODUCCIÓN.

 

La ley setenta de l993, pese a todas sus falencias, ha permitido la dinamización del movimiento social afrocolombiano. En éste se evidencian dos claras tendencias: Primera, claramente integracionista, diseñada y cooptada por el establecimiento. Es, sin dudas, el sector ampliamente mayoritario. Segunda, la vertiente de los irreductibles, cuyos antecedentes se encuentran en la cimarronería activa o pasiva, son, en síntesis el saldo de los luchadores cuando el movimiento era autónomo, sin injerencias de la institucionalidad. Es un ala escandalosamente minoritaria, mas no por ello deja de ser la cualitativamente más importante. Es la línea que lucha por la desalineación, por la construcción de un pensamiento propio, en el marco de una lid política de autodeterminación.

 

Abundante tinta se ha utilizado en la narración de la historia de la presencia de los hijos del África en las Américas, proceso que desde la construcción de una nueva epistemología, la epistemología cimarrona hemos denominado la diáspora forzada, pues es bien conocido el paradigma de la paleoantropología, la genética poblacional y la arqueología, que demuestran como el homo Sapiens sapiens, nació en las inmediaciones de la garganta de Olduvay, cercano al lago de Tangañica, en Tanzania (África). Paradigma que duele mucho a las conciencias e inconsecuencias de la ideología racista, como para aceptar la ancestría africana de toda la humanidad, la cual eventualmente pudiera ser de altas dosis de melanina para filtrar los rayos ultravioletas y con ella evitar cierto tipo de cáncer dermatológico.

 

No obstante, a riesgo de ser repetitivo, es imperioso hacer un recorrido histórico para explicar nuestra presencia en este continente, el último en ser poblado por la diáspora voluntaria, en busca de nuevas ofertas ambientales o por el espíritu nómade, propio del hombre.

 

A juzgar por  los documentos orales de los griots guineanos de la senengambia y los cronistas arábigos, como Ibn Batuta y otros (Del Castillo  Mathieu: 1982), los primeros en secuestrar, rescatar negros en el lenguaje racista de la época, fueron los mercaderes árabes, los cuales diseminaron por todo el Mediterráneo nativos subsaharianos, siendo notoria su presencia durante el imperio romano. Mas la institución de la trata como vil negocio tomó forma definitiva en España, Portugal e Inglaterra, poco antes de la invasión europea a las Américas. De la diáspora involuntaria al Asia, en particular a la India, no hablaremos en este espacio, pues excede nuestro propósito.

 

Afirmamos que de todas las regiones del África vinieron sus moradores a poblar y desarrollar este continente. Este enunciado podemos probarlo desde la historiografía y otras ramas de las ciencias humanas, la lingüística, por ejemplo, con vocablos como: Chará, Somalia, Nubia, procedentes del nordeste africano. Del sureste, encontramos hoy día, como apellidos los gentilicios Mozambique, Madagascar, etc. De la costa occidental nos abstenemos pues es la región más conocida por estudiosos y legos. De esta manera se rebate la idea muy difundida según la cual los tratantes no avanzaban más que unos cuantos kilómetros después de las playas. Pombeiros, Tango maos, se internaban hasta el corazón de selvas y sabanas capturando nativos para ser deportados y obligados a trabajar, de por vida, al servicio de las elites europeas y / o criollas, que estaban “haciendo la América”.

 

La deportación masiva y secular de africanos a las Américas, duró desde el “descubrimiento”, preferimos decir invasión europea, hasta la abolición legal de la esclavización en Cuba y el Brasil. Fueron casi cinco siglos de ignominia, en los cuales el África perdió su juventud y su desarrollo propio, o como dice de manera gráfica el trinitario Walter Rodney, “De Cómo Europa Subdesarrolló Al África”, lo que Karl Marx caracterizó como determinante para la acumulación originaria del capital, motor de la revolución industrial.

 

Entre “los historiadores demógrafos no hay acuerdo referido a cuantos africanos cruzaron el Atlántico en calidad de secuestrados y esclavizados, durante la trata. Los más conservadores hablan de diez millones y otros de cien millones; este impasse tiene serias dificultades científicas de distinto orden, veamos: 1º. Son poco confiables las bases  de  datos, respecto al número exacto de barcos que participaron en el vil negocio. 2º. Es más incierto todavía, el número de “piezas de indias”, que arribó por barco a los puertos, aún los “legales”.  3º. El contrabando de abordo y el de barcos, tanto de “arribadas maliciosas”, como los de atracada clandestina, están en el campo de los estimativos dudosos.  4º. Figuras como la “demasía”, que permitía “reponer” hasta el 30% de la “mercancía perdida durante la travesía, fue “n” veces superado en los hechos  y las cifras exageradas, para introducir más africanos”. (Del Castillo Mathieu: 1982), (Pereachalá Alumá: 2002).

 

“En lo que si no discrepan los investigadores, es que en la trata no se reparó en victimizar humanos: degradándolos de tal condición a la categoría de instrumentos de trabajo, a “animales parlantes”, “negro igual carbón, igual energía”; es decir, no gentes, o como propusiera el “pedagogo” holandés Willie Lynch y su clásico” Como Convertir A Un Africano En Negro”, política seguida por los esclavizadores estadounidenses y continuada por el resto de europeos y criollos, la cual por automatismo cultural seguimos repitiendo los exesclavizados, en actos tan lesivos como el castigo, en la educación de nuestros hijos y en la prolongación de la enajenación que nos acompaña, la cual replicamos a diario” (Pereachalá Alumá: 2002).

 

 MECANÍSMOS DE DOMINACIÓN PARA LOS AFRICANOS Y SUS DESCENDIENTES.

 Al Europa asaltar a los pueblos y Estados africanos, coincidió tristemente para los últimos que se estaba desarrollando un proceso de descomposición social, un cambio en las relaciones sociales de producción. El sistema patriarcal había periclitado por las contradicciones que le son inherentes y en su seno, se estaba incubando una nueva sociedad, la cual se proyectaba hacia la propiedad privada. Ciertas dinastías estaban siendo destronadas. Algunos imperios se habían tornado expansionistas, abundaban las guerras civiles. Todo ello favoreció el que los prisioneros de guerra se convirtieran en un problema, solucionado por  algunos vendiendo a sus enemigos, cambiándolos por armas tecnológicamente superiores, ya que la pólvora construida para juegos pirotécnicos, los europeos la transformaron en instrumento bélico. De esta manera entró el África de conjunto en una dinámica entrópica, de la cual a la fecha, no se repone.

 

Es preciso destacar que no todos los pueblos africanos aceptaron la intromisión europea, o se sumaron al proceso disolvente, entrando en la lógica de enriquecimiento individual. Sea por caso el de la reina Ginga, del mundo bantú, la cual con su ejercito Kilombo, propinó en su suelo, la primera gran derrota en su territorio al imperio portugués.

 

Los africanos sin importar su sexo, edad o jerarquía social, eran acumulados en unas casas-fortalezas, llamadas barracones, hasta cuando el número de capturados ameritara su embarque a las Américas. Durante las esperas, les tocó aprender a comunicarse en leguas de lejanas familias, como la que va del yorubá a las bantúes, o las de Dahomey, etc. En esos sitios se mestizaron abruptamente, religiones cosmogonías y diversas formas de etnicidades asimétricas, las cuales sirvieron para planear acciones de resistencia tanto en tierra como durante la travesía que duraba de cuarenta a sesenta días en condiciones normales para la época.

 

Se calcula que un  33% de la “mercancía” embarcada, perecía durante el “middle passage” o travesía intermedia, la cual era arrojada, al Atlántico o al Caribe y detrás de los buques una corte de tiburones y otros depredadores, que desafiaban la pestilencia que seguía a los buques-prisiones. En ellos los secuestrados eran hacinados y reducidos a un espacio mínimo vital, en el cual debían dormir, defecar , orinar y evitar jalar las cadenas para no producir réplicas de dolor. Eventualmente, se los subía a cubierta donde una “orquesta de esclavizados”, al ritmo de latigazos y animados por  rones, para que la sirimba, ( Lanuza: 1940), no los condujera al suicidio, como solía ocurrir con ciudadanos bantúes. (Pereachalá Alumá: 1990). Algunas conspiraciones triunfaron tomándose los barcos-prisiones, llegando a puertos donde encontraron la libertad y en otros donde les fue reconocida “legalmente”. Algunos desafortunados perecieron en el océano, ante rutas náuticas desconocidas, los cuales los esoteristas asocian con los barcos fantasmas que avistan viajeros en el Atlántico.

 

Los sobrevivientes, después de meses de malos tratos físicos y psicológicos, resistentes a las condiciones extremas de racionamiento y de dietas contra natura, eran llevados a hosterías donde les curaban enfermedades, a los que era posible vender, se los alimentaban con dietas hipercalóricas, a fin de engordaran y  luego les embadurnaban con aceite de cerdos, a fin de hacerlos óptimamente a los posibles compradores. Los que no alcanzaban estas condiciones más abajo que los “costales de huesos”, que eran vendidos a ínfimos precios, eran abandonados a la muerte en soledad.

 

Los esclavizados que alcanzaban los siete palmos de estatura eran los llamados “piezas de indias”, cuyo precio aumentaba, por carecer de caries dentales, malformaciones físicas y religiosas (ser islámico o líder religioso autóctono africano), por sus saberes, más cuando era de tradición orfebre o de manejo del hierro y por su juventud. Atributos con los cuales jugaban especulativamente los voceadores.

 

Una vez adquirido y aún antes en las hosterías el africano era sometido a fuerte proceso de deculturación. Todo el equipaje cultural que el “amo” consideraba inapropiado para su nuevo status de “negro carbón igual negro energía”, era sistemáticamente proscrito y sometido a un riguroso proceso pedagógico de desaprendizaje. Es aquí donde Willie Lynch, cobra singular importancia. Había que olvidar al África, sus lenguas, sus dioses, la familia, etc. Como alternativa, se le ofrecía el Dios judeocristiano y su esperanza de redención en otra vida, se les predicaba resignación, se les naturalizaba su condición de secuestrados y esclavizados. Había que sufrir en esta vida, para alcanzar el cielo en la próxima. Sus religiones fueron calificadas de satánicas, bárbaras, ajenas a la razón. Quien las practicaran iría directo a la prisión eterna de lucifer. El que aplicara sus conocimientos de herbolaria, medicina tradicional africana y otros saberes, a la luz de la lógica cartesiana brujería, era candidato a la pena capital, por el Tribunal de la Inquisición o por las autoridades civiles y militares. Muchas prácticas de las etnicidades fueron proscritas, como la danza, la música, las religiones, etc., debiendo pasar a la clandestinidad o a refugiarse en los palenques y rochelas. (Pereachalá Alumá:1990).

 

El africano y el afroamericano a través de la educación de la cotidianidad y la religiosa, las medidas punitivas oficiales y extraoficiales, fue construyendo gran vergüenza, por su legado cultural , el deseo de vivir y el temor, lo obligaban a tomar las prácticas culturales de sus opresores, a fin de evitar crudas represiones. Allí el temor a Dios y  el señuelo de la esperanza de otra vida paradisíaca, fundamentos del cristianismo, jugaron papeles definitivos en la modelación del futuro manumiso, insolidario, disminuido emocionalmente por su pasado histórico deformado y caricaturizado, aculturado en un modelo de belleza que lo negaba y le ubicaba como el contra modelo por la política con fines de dominación mental y cultural, que requerían europeos y criollos esclavizadoristas, para consolidar las relaciones de producción fundamentadas en el trabajo y saberes productivos de los esclavizados.

 

Frente a tanta ignominia los africanos reaccionaron de dos formas asimilándose a los vejámenes o resistiéndolos. Quienes optaron por esta última conducta, se los conoció con la voz taina cimarrón: “Flecha escapada del arco”, máximo grado de libertad, pues el tirador ya no tiene control sobre su destino. Los españoles le dieron un cambio semántico estigmatico “animal que de domestico se vuelve montaraz”. (Pereachalá Alumá: 2001).

 

Los cimarrones tomaron o alternaron dos tácticas en su resistencia: Pasiva. Haciendo más lento el ritmo del trabajo; dañando o escondiendo los instrumentos de laboreo. Ocultando los hallazgos auríferos, para los días de “diente libre”, cuando ellos podían beneficiarlos y así comprar su carta de libertad y tornarse en manumisos.

 

La cimarronería pasiva tomo otras formas camino a la libertad; las mujeres se dejaban embarazar de los amos, para por ese camino conseguir prebendas y eventualmente la libertad de ellas y sus hijos. Cuando ya había avanzado suficientemente la esclavización, los esclavizados domésticos, conocían las leyes y llevaban a sus opresores a los estrados judiciales para obtener: “Cambio de amo”, “mejor trato”, “juicios de filiación”, como Agustina en Tadó en 1728, y reclamar lo que de oídas conocían en la casa grande. Como Bayano, en Panamá, que escuchó, en la casa del Virrey donde servía, como el huésped Oidor de la Real Audiencia del Perú, le indicaba a su colega español que la  Cédula Real, que declaraba abolida la esclavización, no podía ser conocida por los africanos y los afroamericanos. De allí tomó la decisión de huir y crear distintos palenques y soñar con la utópica, en ese momento, República del Caribe. Pasó por tanto, del cimarronismo pasivo al activo. Del cimarronismo jurídico, al cimarronismo beligerante militarmente.

 

Cimarronismo Activo. Africanos desesperados por su contranatura condición de sujeción, optaron por el camino de la libertad de hecho. Fugándose de las casas grandes, de las factorías, minas y plantaciones, para volverse fuertes, lejos del control colonial o republicano, construyendo células libertarias llamadas palenques, manieles, cumbes, rochelas, kilombos, etc. Fuertes militares protegidos por vallados de maderas y de allí su nombre.

 

Toda América estuvo salpicada  estos segmentos libertarios. A la historia saltaron, los de Santo Domingo, por ser los primeros contra la corona española; el Haití, que luego se convirtió en Estado, la República de Palmares en el Brasil, los Saramakas de las guayanas, los maroons de Jamaica en las “Blues mountains”, palenques triunfantes y sostenidos históricamente y los que han sido absorbidos por la vida republicana como Cintura, Uré, Raspadura, el Patía, en Colombia, por ejemplo.

 

 LA CRECIÓN DEL PENSAMIENTO PROPIO EN LA MODERNIDAD Y EN LA GLOBALIZACIÓN.

 

Los afroamericanos que nos asumimos herederos del pensamiento cimarrón, estamos obligados a adecuar la estrategia de lucha, a los requerimientos de estos tiempos, donde nuestros derechos, en particular los humanos siguen conculcados y a la vez, construir y desarrollar estrategias que nos lleven a ser auténticamente libres, es decir, a desalienarnos. A encontrarnos con nosotros mismos, a expulsar al amo que tenemos incrustado en nuestras mentalidades. Ello implica, que cada sitio donde estemos, lo convirtamos en una trinchera, acumular fuerzas, para pasar en la ofensiva.

 Este planteamiento supone, recuperar nuestra historia en el África y en las Américas, desmontar la desvirtuada por nuestros opresores de ayer y de hoy. Denunciar a la trata y a la esclavización como procesos contra natura, crímenes de lesa humanidad. La más grande de la historia del homo Sapiens sapiens y prepararnos para hacer efectivas las reparaciones y no dejarnos confundir con el llanto de cocodrilo Occidental, como el del Papa Juan Pablo Segundo, que le “pidió perdón” a los indígenas, a los judíos, pero reparación material de parte del Estado transnacional el vaticano de la Iglesia católica Apostólica y Romana, nunca apareció. A nosotros, las víctimas del pensamiento occidental, ni si quiera consideró pedirnos “perdón”.

 

 RUTAS POSIBLES PARA LA CONSTRUCCIÓN DEL PENSAMIENTO PROPIO.

 

“La verdadera ciencia nunca es respetable: es un perpetuo foco de rebeldía que se levanta siempre contra los slogans carentes de sentido y cuestiona sin cesar las verdades científicas más sólidamente establecidas” (Georges Devereux, en “Etnopsiconálisuis Complementarista”, editorial AMORRORTU,  página 279, Buenos Aires Argentina. 1975).

 

Una sociedad profundamente asimétrica como es la capitalista, en particular las del tercer, cuarto y quinto mundo, como en los que nos desenvolvemos los afroamericanos al sur del río Bravo, estamos citados por la historia para avanzar en la desalienación, por los caminos desbrozados por el padre de la etnopsiquiatría Frantz Fanon, Renate Zaher, Tufik Meluk Aluma y otros científicos que luchan para que el verso del poeta cubiche Nicolás Guillén: “Hijo de esclavos soy / /  que se avergüénce el amo”, sea una realidad.

 Tremenda tarea impone aceptar que el pensamiento judeocristiano nos corroe,  la lógica cartesiana y la lógica dialéctica, están roturadas en nuestro cerebro, consecuencia de más de quinientos años de domesticación que nos han llevado a pensar con pensamiento ajeno.

 El viaje hacia la alienación tiene muchos vericuetos, mas el definitivamente introductor de la carimba mental (Zapata Olivella: 2003), es el comunicarnos en las lenguas de los opresores.

 Cuando uno se apropia de un lenguaje, se apropia de todo su legado cultural y ante todo, la lógica en que fue construido. A esto debe sumársele el extraordinario agravante de la internalización de la filosofía religiosa del judeocristianismo, en detrimento de nuestros dioses ancestrales. Dioses estimuladores, resolutotes de necesidades y no como el Dios de los judeocristianos, castigador y castrador.

 Esa filosofía de vida nos vuelve sumisos, aceptadores de la realidad que nos ha tocado vivir, unos trabajan y otros se apropian del fruto del trabajo de la inmensa mayoría; una minoría extraordinariamente rica y una gran mayoría, cada vez más menesterosa, como algo natural y se nos cultiva en la idea que en una nueva vida en el paraíso, los pobres seremos reivindicados. Un universo ubicado al norte del planeta que depreda, cada vez más, los recursos de la humanidad y cuyas tecnologías, cada día van matando a la madre naturaleza. Esas cosas las vemos como naturales y no como el producto de relaciones inequitativas entre los hombres. Al el mundo occidental en su afán hegemónico imponer como única forma de pensamiento el suyo, la diversidad de escuelas del pensamiento, sufrió un severo ataque empobrecedor de la creatividad humana. Bien pronto el mundo occidental reconoció los límites de la lógica formal o cartesiana. Abrevó otra ves de su fuente, el pensamiento mediterráneo que se apropiaron los griegos y sus seguidores invisibilizan a los otro pueblos aportantes a este constructo filosófico, y han puesto circular a la dialéctica o el arte de argumentar. Mas a la velocidad de pensamiento en que mueve el hombre moderno, la dialéctica ha demostrado sus limitaciones y ahora está elaborando a la poliléctica o análisis multivariado, pues el mundo es más allá que: Tesis, antítesis y síntesis.

 Formas de pensamiento de acumulados mucho más antiguos que los occidentales, después de estar estigmatizados, arrinconados, calificados de prelógicos, anticientíficos que se refugiaron en el secreto y en los grandes iniciados, empiezan a brotar públicamente denominándolos, esoteria, alternativos o como dijera Carlos Del Vecchio, un zapatero intelectualizado en Venezuela: “La vida puede más que todas las teorías”, el mundo llegará a su fin, no como dice la termodinámica, cuando la entropía sea mayor que la entalpía, sino cuando se acabe la creatividad humana.

 

RUPTURAS EPITEMOLÓGICAS: UN CAMINO A LA DESALIENACIÓN.

Los cientistas sociales afroamericanos, en general, hemos sido poco audaces para desprendernos de un sistema categorial ¿heredado? o impuesto por Occidente, el cual en la medida en que avanzamos por el sendero del conocimiento, se nos ha hecho farragoso, inexacto y la mejor conclusión: Estamos pensando con la filosofía de los examos, estamos pensando con cerebro ajeno. Se llegó la hora de divorciarnos de lenguajes que nos discriminan, categorías que nos invisibilizan, son inadecuadas, donde perdemos nuestro papel protagónico. Si nos quedamos con la lógica formal, solo conoceremos partes lo que deseamos ver. Si nos basta con la Lógica Dialéctica, conoceremos los problemas por sus extremos y sus movimientos, pero no tendremos una mirada holística de la cuestión en estudio. Es preciso, por tanto, acudir a los sistemas filosóficos africanos que pretenden conseguir visiones totalizadoras de los fenómenos y no estudiarlos  por partes, como hace occidente. Dichos sistemas de manera deformada y seguramente empobrecida, están escondidos en la tradición oral de los mayores y en el refranero popular. Si comparamos estos con los originales africanos, podremos determinar cuanto se ha cambiado y en que medida se han transformado. En esta dirección están recogidas algunas a locuciones regionales en el Chocó Biogeográfico, por Don Rogerio Velásquez Murillo: “Cantares De Los Tres Ríos”, “Los Negros jugamos Así”. Aquiles Escalante Porto: “Condoto: La Minería Del Hambre”, Yamileth Palacios De Moreno “La Otra Cara De Los refranes”; César E. Rivas Lara, “Refranes escuchados En El Chocó”, Duffan Rivas, “¿Chocolombianos Esclavos de Quien?” y evidentemente, falta realizar un exhaustivo trabajo de campo donde se recolecte más información debidamente contextualizada. Abordando temas de filosofía profunda como la vida y la muerte, filosofía ambiental, etc.

 Con este equipaje debemos lanzarnos a desarrollar una epistemología desde nosotros, que refleje nuestras concepciones del mundo y se de aquello de la polifonía, para que hablen las voces de los vencidos no solo las del vencedor hoy instalado en un proyecto “globalizador” homogenizante, excluyente. Es decir, el suyo.

 Tarea enorme le espera a los humanistas, pedagogos y estétas, para reeducar a los nuevos afroamericanos de la belleza de sus biotipos. El europeo taladró y deformo tanto la mente del afroamericano promedio, que en su concepción de belleza, se niega a sí mismo, privilegiando el constructo que le impusieron sus opresores, según el cual la belleza es la procedente del lazio. De esta manera aborrece su cabello, su tez cuando es atezada, sus amplias narices, sus carnosos labios, sus ojos  oscuros. Hace cuanto le sea posible por alejarse de este biotipo, generalmente heredado del mundo bantú, pues bien sabemos que en el África, existen nativos telúricos de piel roja, cabellos rojos; cabellos rubios a castaños claros, ojos color miel, ojos azules, ojos grises, ojos zarcos, cabello simótrico, pieles que van de colores blanquecinos hasta las que la escala colorida llamó colorados y blancuzcos.

 En la modernidad frente a los avances de la cirugía cosmética hembras y varones, se retiran las nalgas voluptuosas o esteatopígicas, se reducen el busto, se incrustan cabellos humanos simétricos, se colocan lentes de contacto a colores. Utilizan decolorantes de la piel y de los vellos; se reducen los labios, en fin es toda una lucha por asemejarse al máximo al modelo de belleza helénica y dejar  de ser ellos mismos.

 Casos extremos son aquellos que solamente se reproducen, con personas socialmente reconocidas como “blancas”, para que  su descendencia se “escape” por la escotilla del mulataje. Son los “mejorados” como sugiere un sociólogo afrocolombiano. Suceso que patetiza el más crudo endoracismo. Debe inferirse los ahorros que estarán haciendo para sus hijos por encargo, ahora que la ingeniería genética, puede elaborar frankiensteins al gusto. De esta manera, la melanina pesada, el cabello ulótrico, los labios voluptuosos, la nariz amplia, los senos generosos y las nalgas prominentes, entrarán en vías de extinción. Todo por haberse impuesto con el proyecto hegemónico Occidental un único modelo de belleza deseable y digno.

 Consecuentemente ponemos en consideraciones un corpus de rupturas epistemológicas, a continuación:

 

AFROAMERICANO: Persona de ancestría africana nacida en América y/o su cultura. En oposición, a la categoría racista, cosificante y homogenizadora, del adjetivo sustantivado negro.

 

ESCLAVIZADO: Persona a la que contra su voluntad se le condena a trabajo forzado y el fruto de su energía, es enajenado a favor de su opresor, quitándosele además los derechos humanos. Esta categoría la contraponemos a la de esclavo.

 

ESCLAVO: categoría erróneamente aplicada a los africanos de la diáspora forzada y su hijos. Esclavo es quien voluntariamente enajena su personalidad. Por ejemplo, quien no siendo heredo alcohólico, se torna en tal corriendo un riesgo calculado.

 

ESCLAVITUD: Otra manera desafortunada de caracterizar a los regímenes que por la fuerza, sometían a otros pueblos o su misma población a trabajar forzadamente, y el producto del trabajo del sujetado iba a favorecer a quien esclavizaba.

 

ESCLAVIZACIÓN: Sistema económico basado en la apropiación, por la fuerza, del fruto del trabajo del hombre, por una capa socialmente dominante. Los sometidos eran además conculcados en sus derechos humanos.

 

NEGRO.  Los europeos de la época colonial, decidieron no llamar más a los africanos o a su descendencia por el puerto de embarque, o del grupo étnico al que pertenecían, para reunirlos bajo una única caracterización que les homogenizaba y animalizaba, en reemplazo de otras más antiguas que le eran un tanto incómodas como: “animal parlante”, “ganado humano”, “Pieza de indias”, etc. Ser “Negro” implicaba que simplemente era alguien al que por vía de cristianizarle se le podía ascender a la categoría de humano (Anuncibay).

 

CULTURA NEGRA, ETC,. Formas genéricas de llamar homogenizantemente a los productos de las distintas etnias africanas que se expresaron en este lado del mundo y con posterioridad se designó a todo aquello que producen los afroamericanos, que no afrodescendientes, pues esto somos todos los hombres.

 

RACISMO PSICOLINGÜÍSTICO: Formas comunicativas con fuerte carga semántica peyoratizadora de los africanos y los afroamericanos, según lo cual todo lo indeseable es de color negro. De esta manera, no hay bajas intenciones, hay negras intenciones. No hay un septiembre violento, si no septiembre negro; no hay mala suerte, sino negra suerte, en fin bajo ese prejuicio que se socializa “inocentemente” en la cotidianidad, el afro alienado no siente como lo están agrediendo y minusvalizando. Lo toma como algo natural en la sociedad. La Mass media, está supercargaza de racismo psicolingüístico, que se prolonga en las telenovelas, programas de radio y televisión, tiras cómicas, etc., que son de la más rancia tradición de la literatura clásica europea. Así, Shakespeare, simbolizó en los africanos los celos. Los hermanos Grim en sus cuentos infantiles, la maldad tiene color; Jorge Isaacs Ferrer, en “María”, la brutalidad y torpeza, es connatural a los africanos. En la radionovela y en la telenovela clásica, la bochinchera, la razonera, la lambona, la celestina lumpen, es una mujer afroamericana. En las tiras cómicas Mandrake, simboliza, la elegancia y la inteligencia, Lotario, es la fuerza bruta; Tarzán se pasa la vida resolviendo los conflictos       intraafricanos africanos (Pereachalá: 1983), (Rúa Bolaños: 1983), (Grisolles: 1985). Bástenos, con estos ejemplos, pues sería cuestión de nunca acabar; para concluir: el racismo, es una ideología que justifica la dominación de los pueblos europeos a los no europeos, ya que los últimos no alcanzan un desarrollo mental que les haga meritorios para ser considerados como humanos. Es el mesianismo judeocristiano quien los reivindicará como criaturas dignas de ser estimadas como personas.

 

RAZA: Concepción que siguiendo los mitos fundacionales judeocristianas, en las que Dios supuestamente dividió a los hombres y  como Cam, según la Biblia, se burló de Noé al verlo ebrio y desnudo, lo castigó convirtiéndole a él y a su descendencia en “negros” y les condenó a la esclavitud. De allí surgieron las razas.

 

La palabreja, al parecer de origen árabe, se la tuvo por científica hasta cuando la paleoantropología, postuló que no existían razas humanas. Al desarrollarse la genética, con el descubrimiento del Ácido Ribunocléico (ARN) y el desoxiribunocléico (ADN), por Watson y Crick en el sesenta, y con el desdoblamiento del genoma humano, se comprobó que todos los planes genéticos son compatibles y lo sostenido por la genética poblacional y la paleoantropología, apoyándose en la arqueología y la paleontología, como hipótesis, quedó totalmente corroborado, la única raza humana es el homo Sapiens sapiens. Derribada esta falsa categoría científica, su ideología aún da trágicos coletazos.

 

RACISMO: Ideología pseudocientífica desarrollada al máximo por el nazismo, según la cual la “raza aria” era la superior y debía dominar ala humanidad. Su máximo exponente Adolf Hitler, en actitud mesiánica, arrastró ala humanidad, a una de las páginas más tristes de la historia, la segunda guerra mundial. (ver raza).

 

PREJUICIO RACIAL: Es la parte más baja de la ideología racista. Dos obreros uno afroamericano y otro indígena mestizado, el último se cree europeo criollo y por tanto, viviendo las mismas condiciones de precariedad material en su pensamiento, se asume superior a su hermano de clase social. Un prejuiciado, es un racista en potencia, cambiándole las condiciones materiales de vida, tratará de menoscabar a los más débiles socialmente que no considere de su “raza”.

 

 

DISCRIMINACIÓN RACIAL: Es la separación de los grupos humanos atendiendo el prejuicio de color. En Colombia, el Estado, le niega los derechos humanos más elementales a los afrocolombianos, la participación de ellos en la distribución del presupuesto oficial es insignificante, lo que se traduce en los indicadores sociales, económicos y culturales de este grupo humano., por el solo hecho de ser procedente del África. En este país, la gran discriminadora es su élite social y política través del Estado.

 

SEGREGACIÓN RACIAL: Es la legalización de la discriminación racial, mediante un corpus jurídico. Su caso más extremo fue la ley de la separación de las “razas”, en Sudáfrica, Rhodesia, conocida como apartheid. Legislación que solo se pudo derrumbar con el advenimiento al poder Del Consejo Nacional Surafricano, partido liderado por Nelson Mandela. En los Estados Unidos de América también existió una ley similar que con la lucha por los derechos civiles, liderada en su fase final, por Malcom X y Martin Luther King, fue derrotada en los años cincuenta, impulsada por el incidente de la resistencia de Rose Park, al negarse a darle su asiento en bus urbano a un anglo e irse a la parte de atrás del mismo, como lo determinaba la ley vigente.

 

RACISTA: Portador de la ideología anticientífica, que estima que los humanos están divididos en grupos biológica y genéticamente separados y que los europeos y los arios, son los seres superiores. Esta ideología, solo puede ejercerla quien tenga poder para hacerlo. Es decir, únicamente permitir trabajadores de su “raza”, rechazar los de “otras”. Quien no tiene poder para hacerlo, es simplemente un prejuiciado y un racista potencial.

 

AFROINDOIBEROAMÉRICA: Categoría propuesta por el Maestro Manuel Zapata Olivella, para reemplazar la eurocentrista y sesgada Latinoamérica. Este  gentilicio pone al mosaico étnico que puebla a este subcontinente en un falsa tradición del Lazio, latino, ocultando que demográficamente es la cuenca menos importante y desde el punto de vista cultural no es la cultura determinante. Los pueblos del mediterráneo se caracterizan por ser punto de convergencia de los grandes bloques culturales que allí se encontraron. Si nuestro torrente fuera España, en ella se fusionaron: godos, ostrogodos, visigodos, africanos, judíos, árabes y un vasto número de pueblos y culturas. ¿ Porque la corriente latina monopoliza el gentilicio?, ¿Por qué invisibilizar a los demás aportantes en la construcción de este territorio del mundo?.

 

En orden alfabético; El África contribuyó demográfica y culturalmente, de Alaska a la Patagonia. Los indígenas fueron, al parecer, los primeros en poblar la región ibérico, para incluir a España y Portugal y América, que es símbolo del mestizaje universal.

 

AFROHISPANOINDOAMERICA: Cuando se trata de excluir a los países no hispanohablantes y a los indígenas que no usan este vehículo comunicacional.

 

 AL RESCATE DE NUESTRA HISTORIA CON  VISIÓN PROPIA.

 

                                                                          “Tenemos necesidad del pasado, cuando el presente hace daño”.

                                                                                                                                                              Nelson Mandela.

 

Otro de nuestros grandes retos es analizar la historia de manera diferente a como la ha enseñado la elite europea y la europeizada. Es decir, a través de personajes providenciales, capaces de cambiar el curso de los acontecimientos, pues son seres iluminados y determinados para tales fines.

 Con ese pensamiento, si no hubiera habido un Simón Bolívar Palacio, no habría  ocurrido la independencia de España. Esta mirada oculta, que el libertador llegó a dirigir un proceso, cuya historia viene desde cuando Europa invadió este continente y sus moradores se opusieron a ello.

 Es desconocer que el cambio logrado en cabeza de Bolívar Palacio, es el fin de la crisis de un sistema económico, el cual por su injusta distribución de la riqueza, el constreñimiento de las libertades y garantías individuales, encontró con un pueblo dispuesto a dar su vida, para que las generaciones futuras vivieran incondiciones de mayor dignidad.

 Es ocultar que las contradicciones objetivas y subjetivas del sistema económicos y las relaciones sociales estaban asentadas en unas contradicciones antagónicas, que solamente se superaban mediante una revolución  que sentará un nuevo pacto social y con él nuevas relaciones sociales de producción. En consonancia con estos razocinio, los pueblos afroamericanos, no debemos estar esperando que la providencia nos dote de un Mesías iluminado, que nos rescate de las oprobiosas condiciones de vida con las cuales nos desenvolvemos hoy .

 Será sobre la base de romper nuestros prejuicios intraétnicos, construyendo liderazgos sanos y  de gran aceptación, como elaboraremos un acuerdo de pueblo, para que superemos un presente doloroso y sin futuro promisorio.

 En este contexto, los cientistas sociales tenemos un enorme papel a jugar. Derrotar las tinieblas de la ignorancia, releer nuestro pasado con instrumentos propios, proyectar la desalienación, contribuir a la construcción de un programa político colectivo, ayudar a identificar a nuestros aliados, preparar a la juventud y a la niñez para el desarrollo de una nueva sociedad, donde nadie se apropie del trabajo y los saberes de los demás, donde el respeto, la solidaridad y el amor sean los pilares de la prefiguración de un nuevo afroamericano: autoafirmado, desalienado y proactivo.

 De una vez por todas, pongamos al servicio de nuestro proyecto colectivo, la etnoeducación, es un gran instrumento para nuestros propósitos.

 

RAFAEL PEREACHALÁ ALUMÁ.

QUIBDÓ NOVIEMBRE PRIMERO DE 2005.

 

GLOSARIO.

 

ACULTURACIÓN: Estrategia cultural con la que un grupo humano toma en préstamo a otro grupo cultural, elementos de su etnicidad la cual somete a adaptaciones funcionales  para  su sistema cultural.

ALIENACIÓN: transformaciones adoptadas por personas pertenecientes a un sistema cultural, el cual lo cambian por otro ajeno. A veces la ruptura es tan profunda, que el alienado deja de ser él, para convertirse en otro. Michael Jackson, a fuerza de querer ser anglosajón, se ha tornado en una especie de frankienstein. Hay personas que adoptan gestualidades y comportamientos del grupo que valoran como mejor que el suyo, que quieren ser más auténticos que los nativos.

 

BANDEIRANTE: Personaje profesionalizado en perseguir cimarrones y destruir kilombos.

 

BLUES MOUNTAINS: Míticas montañas antillana conocida como Jamaica. En ellas se refugiaron cimarrones, cuya capacidad de lucha les permitió celebrar un pacto de libertad con la corona inglesa, en el cual se les reconocieron sus territorios y su libertad. A estos cimarrones en la literatura especializada se le conoce con el apócope maroons de cimarrones.

 

BRUJERÍA: Práctica cultural de ciertas regiones africanas, mediante la cual el brujo es capaz de manipular la naturaleza y ponerla al servicio de sus propósitos o de los encargos que le hacen. Este acto increíble a la luz de las lógicas occidentales le llaman magia y en tiempos coloniales fue estigmatizado  duramente perseguido. En la actualidad la magia está rodeada de un halo de misterio y prejuicios.

 

CARIMBA: Instrumento de hierro utilizado para marcar con las iniciales o símbolos del propietario al ganado. Durante la colonia y la trata esta práctica se traspasó al “ganado humano”. Nuestros abuelos solían llevar en sus espaldas y/o tetillas, y en una mejilla el sello de propiedad del fuego candente que marcaba nuestras pieles y el alma.

 

CARIMBA MENTAL: Categoría metafórica acuñada por el Maestro Manuel Zapata Olivella, para referirse a las huellas, hasta ahora indelebles, que dejó la esclavización en nuestras mentes. Estas seguimos replicándolas, por automatismo cultural, en las nuevas generaciones. Dicha alienación o enajenación de los pueblos afroamericanos, nos da una falsa apariencia: somos afroamericanos para unos efectos , mas para otros estamos hechos para repudiar nuestra etnicidad y anatomía, en aras de un modelo estético y de pensamiento que no solamente no nos pertenece, sino que nos niega en tanto que personas. O sea en nuestra mente sigue habitando el “amo”.

 

CIMARRONISMO EPISTÉMICO: Tarea por realizar de los cientistas humanos afroamericanos y africanos, mediante  ella se revalúan los conceptos que nos minimalizan, nos animalizan y nos hacen pensar opuesto a los intereses colectivos. Un cimarrón epistémico debe derribar los constructor con enfoques deformadores de nuestra saga americana; las invisibilizaciones que hace Occidente de las grandes culturas africanas y el aporte del hombre africano a la historia de la humanidad. Un cimarrón africano o afroamericano, tiene por misión poner a la ciencia de pie y no invertida como está en la actualidad.

 

CIMARRONISMO JURÍDICO: Estrategia utilizada por nuestros abuelos para controvertir la epistemología jurídica esclavizadorista implementada por los Estados europeos para reglamentar nuestra vida social, pública o privada. Su régimen de castigos y limitaciones para nuestro relacionamiento humano. Los africanos portadores de tradiciones jurídicas, cuestionaron los fundamentos jurídicos de su sojuzgamiento. Los criollos ladinizados, al conocer algunas cosas de la ley se valieron de la estrategia de la inversión de la prueba para invalidar los juicios en su contra. En otros  casos, utilizaban la legislación colonialista para buscar mejores condiciones de vida. Mujeres, como Agustina en Tadó, adelantaron juicios para que sus “amos” reconocieran los hijos de ambos; les reivindicaran económicamente la apropiación ilegal del fruto de su trabajo logrado los días en que los esclavizados podían trabajar para mantenerse, o para ellos mismos.

 

Barule, en Tadó 1728, adujo que el juicio que le adelantó Julián Tres Palacios y Mier era espurio, pues el Teniente de Gobernación no estaba autorizado legalmente para ello y menos en su caso personal, pues se trataba de un Rey, y como tal el Código Carolingio establecía un procedimiento diferente al súbdito ordinario.

 

CÓDIGO CAROLINGEO: Instrumento jurídico español, que regía las relaciones sociales, y las del las personas con el Estado y la realeza. Este contenía lo penal, lo civil, etc.

 

COSTAL DE HUESOS: En el lenguaje colonial profesional de la trata, se refería a los esclavizados que una vez en el puerto de desembarque americano habían reducido excesivamente su masa corporal. Estos en la subasta, tenían un precio bastante menor que quienes llegaban en mejores condiciones. Un “costal de huesos”, es alguien cercano a la muerte, adquirirlo es una acción de la política de compra de saldos inventarios.

 

DIÁSPORA FORZADA: El hombre africano reducido por fuerza, fue secuestrado y deportado, de por vida, a transformar este continente. Su voluntad opuesta a su deportación fue negada.

 

DIÁSPORA VOLUNTARIA: El Homo Sapiens sapiens, abandonó su África natal buscando nuevas ofertas ambientales, por el espíritu de caminante del humano, o por disputas territoriales, para terminar poblando todo el globo terráqueo.

ENTALPÍA: ley de la termodinámica, según la cual todo sistema tiende a ajustarse siguiendo un propósito de regulación por un orden cada vez más perfecto.

 

ENTROPÍA:  Ley de la termodinámica antagónica a la entalpía. Según está los sistemas tienden a destruirse y su sobrevivencia, está dada por el equilibrio entre la entropía y la entalpía.

 

GRIOT: Figura fundamental de la cultura senengambica. Son personas que por castas y rigurosa selección, se les desarrolla sus dotes de excepcional memoria, para que sean los guardianes de la memoria colectiva. Un Griot era entrenado para narrar la historia total de muchas generaciones, dinastías, relaciones internacionales. El narrador es un artista que canta declama. Pone en escena y produce piezas musicales y se armoniza al actuar, acompañándose de una marímba golpeada por un único mazo.

 

INTERNALIZACIÓN: Paradigma de las ciencias de la conducta mediante el cual un sujeto introduce en su mente hechos, conocimientos, produciéndose un cambio de conducta. La información queda grabada en el conciente, subconsciente e inconciente, producto de los procesos de socialización individual, familiar y / o colectivo.

 

LADINO: Derivado de latino. Con este adjetivo calificativo, se denominaba al africano o afroamericano que rápidamente se transculturaba a la usanza europea, asumiendo sus lenguas y costumbre. Modernamente la voz designa a la persona muy lista.

 

MANUMISO: Esclavizado que ha alcanzado su libertad por vía de: concesión graciosa, por servicios prestados, por hazañas heroicas y generalmente porque compró su “Carta de Libertad”. El manumiso, es la otra cara de la moneda del cimarrón y en favor de él digamos, que protagonizó los actos de amor filial más conmovedores de la esclavización, ya que algunos se les fue la vida pagando la liberación de la mujer y los hijos y no le alcanzó ara pagar la suya. Las cuentas de sus abonos, estaban a merced de la justeza de su esclavizador. Existen abundantes expedientes de reclamos por malas contabilidades. Modernamente decirle a alguien manumiso es una ofensa, la que le homologa con el legalista, el incapaz de caracterizarse para defender el mayor aporte africano a la humanidad, el concepto de libertad. Un manumiso vive apegado a la legalidad y quiere concertar políticamente todo con los herederos de los amos, sin atreverse a  desafiarle.

 

MAROONS: En el inglés colonial se apocopó este vocablo taíno, originalmente cimarrón.

 

PIEZA DE INDIAS: Voz de amplio uso durante la trata y la esclavización, para referirse al africano y/o su descendencia que medía más de 1,80. metros y no se le notaban imperfecciones físicas, previa certificación de un cirujano.

 

POMBEIROS: En el lenguaje de la trata y de la esclavización portuguesa, este era un personaje especializado en perseguir, apresar cimarrones y en destrucción de Kilombos. En la América hispanoparlante se los conoció como rancheadores, alcanzando gran notoriedad “Los Cuadrilleros De La Santa Hermandad”.

 

RESCATE DE NEGROS: Este terrible eufemismo era ni más ni menos que  las excursiones tendientes a capturar, y secuestrar africanos, en sus territorios, para ser puestos en los mercados, donde también eventualmente, se hablaba de “rescate”; la iglesia romana también habló de “rescates de almas”, para justificar la esclavización.

 

SARAMAKAS: En la actualidad se les dice así a los cimarrones radicados en las profundidades de las selvas de las guayanas, ante todo en la exholandesa. Allá fueron a dar cimarrones, además de los  denominados “Brush negroes”, con quienes se aliaron. Mas con lo avances paleográficos, se ha descubierto que los primeros saramakas eran africanos precolombinos. Ellos hablan una lengua africana del siglo XV, virtualmente congelada. Son pocos los neologismos que se le han agregado y los cuales pueden ubicarse como consecuencia de los contactos con indígenas y europeos del tiempo de la conquista.

 

SIRIMBA:  Vocablo que se nos antoja bantú y que en la época de la trata y la esclavización, era la manera de llamar a la depresión nerviosa. En su popular canción “La Bilirrubina”, el cantautor dominicano Juan Luís Guerra alude a este estado entristecido del alma.

 

TANGO MAOS: Durante la cacería de africanos en su continente para ser esclavizados, surgió esta profesión de triste recordación.

 

URÉ: Antiguo palenque en vías de asimilación por la sociedad dominante, asentados a la orilla del río el mismo nombre, afluente del San Jorge, muy cerca de los límites de los departamentos de Córdova y Antioquia. A la  Literatura etnográfica pasaron porque entre sus peculiaridades está, una línea sucesoral de quien porta el poder políticoreligioso, el cual unifica a la sociedad; religión que parece un arcaico cristianismo transformado por los uresanos.

 

  RAFAEL PEREACHALÁ ALUMÁ.

KUEMBE62@YAHOO.ES

 KUEMBE@GMAIL.COM

 

  BIBLIOGRAFÍA.


Escalante Porto, Aquiles.

El Negro En Colombia.

Monografías Sociológicas.

Universidad Nacional De Colombia.

Bogotá 1967.

 

 

Del Castillo Mathieu, Nicolás.

Esclavos Negros En Cartagena y Sus Aportes Léxicos.

Instituto “Caro Y Cuervo”.

Bogotá 1982.

 

Grisolles, Juan y de Grisolles, Faneth.

El Racismo en la Literatura Universal, en “Aportes del Negro En La Construcción De Las Américas”.

Instituto Colombiano De Antropología.

Bogotá 1985.

 

Guillén, Nicolás.

Motivos Del Son.

Editorial La Habana.

La Habana 1961.

 

Lanuza, Jorge luís.

Morenada.

Editorial EMECE.

Buenos Aires 1940.

 

Lynch, Willie.

Como Convertir Un Africano En Negro.

Cartas manuscritas.

 

Pereachalá Alumá, Rafael.

Ensayos afroamericanos.

Inédito 1982.

 

------------------------------------.

Diccionario de afroamericanismos.

Inédito 2002.

------------------------------------.

 

Resistencias Africanas Y Afroamericanas Al Colonialismo Europeo.

Inédito 2000.

 

Zapata Olivella, Manuel.

El Árbol Brujo De La Libertad.

Editorial Alcaldía de Villa Rica (Cauca).

Villa Rica 2002.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ANTIOQUIA Y CHOCÓ: 400 AÑOS DE CONFLICTOS FRONTERIZOS Por :José E. Mosquera

LA SALSA: SÍNTESIS DE LA MÚSICA AFROAMERICANA . RAFAEL PERECHALÁ ALUMÁ (ANTROPÓLOGO) .

La agricultura en selva lluviosa LA PRODUCTIVIDAD DE LOS SUELOS DEL CHOCO, ES UN PROBLEMA DE ÓPTICA Y NO DE BAJA FERTILIDAD. Por : Gonzalo Díaz Cañadas