PATRIMONIOS NATURALES & CULTURALES DE LAS COMUNIDADES AFROCOLOMBIANAS EN EL DESARROLLO DEL CHOCO Por : Rudecindo Casro Hinesroza

 


 

CONSULTIVA AMPLIADA EN EL MARCO DEL CONSEJO COMUNAL  CON LA POBLACIÓN AFROCOLOMBIANA

PATRIMONIOS NATURALES & CULTURALES DE LAS COMUNIDADES AFROCOLOMBIANAS EN EL DESARROLLO DEL CHOCO

 

CARACTERISTICAS

 

El Chocó Biogeográfico es una región que no solo posee características medioambientales excepcionales, si no que también en él se encuentra una gran diversidad étnica y cultural que de acuerdo con el censa de 1993, esta poblado por 2`082.022 personas que representan el 6 % de la población colombiana aproximadamente, con una población rural de 1`300.000 personas que representan el 12% de la población rural de Colombia

 

Una característica fundamental de los afrocolombianos del Pacífico, son las formas de resolución pacífica de sus diferencias políticas, sociales, territoriales e inter-étnicos, pues nosotros privilegiamos las formas dialógales de resolver nuestros conflictos, sin aterrorizar o eliminar a los contradictores, lo que hasta hace poco  nos había   constituido en un laboratorio de paz y convivencia pacífica ya que en el resto del País, día a día los contradictores privilegian la amenaza, el terrorismo y el asesinato como medio de resolver sus diferencias.

Esas formas dialógales de resolución de conflictos hacen parte de nuestro patrimonio inmaterial, que nos ha permitido conservarnos culturalmente en las condiciones de total abandono de las políticas estatales.

 

Los patrimonios naturales y culturales tangibles e intangibles de las comunidades afrocolombianas se definen alrededor de lo que estas son y de lo que estas tienen o detentan por que ha sido heredado en un lugar y en unos tiempos determinados. La formación, gestión y apropiación social de los patrimonios culturales y naturales conectan con las reivindicaciones territoriales y de derechos económicos, sociales y culturales de las poblaciones  afro, sean estas rurales o urbanas. Es por eso que las dimensiones políticas y educativas alrededor de conocer los que somos debe contrarrestar la desarticulación entre lo que el estado colombiano promueve como nuestra identidad cultural y las dimensiones, políticas, económicas y sociales ligadas al territorio.

 

TERRITORIO & PATRIMONIOS

 




Para comprender mejor esa desarticulación entre los que consideramos nuestro patrimonio cultural y natural y las dimensiones políticas, económicas y sociales ligadas al territorio,  tenemos que hacer un balance de lo que ha sucedido 15 años después de promulgada la Ley 70 de 1993. Diferentes contradicciones caracterizan el devenir de los rumbos afrocolombianos hasta la fecha. Para empezar, el surgimiento y recrudecimiento de un hito de conflicto armado, desde mediados de la década de 1990, justo cuando empezaban a conformarse las primeras organizaciones étnico-territoriales entorno a la titulación colectiva. Mientras el Estado reconocía a los afrocolombianos como grupo étnico y disponía los mecanismos para la protección de la identidad y del territorio, en las regiones, los grupos armados estatales, paraestatales y guerrilleros penetraban en todo el litoral pacífico imponiendo régimen territorial bélico sin precedentes en la historia del litoral. El destierro forzado de miles de afrocolombianos, así como el confinamiento económico y el señalamiento político que sufren las comunidades que en la última década vienen resistiendo en los territorios rurales.

 

El conflicto armado brotó  en el pacífico, cuando las reivincaciones étnicas  y territoriales confrontaron el modelo extractivo de apropiación de recursos naturales que había calado en la mentalidad colonialista de las élites políticas  del interior del país, las cuales han visto a esta región natural y cultural como una despensa, capaz de alimentar modelos de desarrollo externos a la realidad ecológica, socio-económica y cultural del litoral afropacífico.

 

La mirada geopolítica internacional, por su parte, ha ejercido poder sobre las diferentes representaciones territoriales y los modelos de desarrollo que el Estado Colombiano ha desplegado en el litoral. Las nuevas fuerzas económicas y políticas que apuntaron a desarrollos contradictorios en el litoral, correspondieron a la agro-industria, la explotación maderera y los proyectos de infraestructura hidroeléctrica, vial y comunicacional y turísticas. Ante todo esto las comunidades afro ribereñas rurales y urbanas han tenido que desterrarse o asimilar la pérdida progresiva de los derechos a un modelo de desarrollo económico, social y cultural autónomo, en el marco de las diversas alternativas de desarrollo que pueden tener los pueblos.

 

Posteriormente, el gobierno de Álvaro Urbe suscribió los compromisos que surgieron para las naciones a partir de la conferencia sobre  Discriminación Racial, Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia celebrada en Durban (Sudáfrica) en septiembre de 2001. De forma paralela, ese gobierno propendía por la integración de grupos paramilitares a la sociedad nacional, favoreciendo con proyectos de productividad y control territorial, a quienes hasta hace poco habían sido verdugos y expropiadores de las comunidades negras. La impunidad respecto de la violación a este tipo de derechos se caracterizaba  entonces,  por  la vulneración sistemática  de la autonomía política y territorial de las comunidades afropacífico y la reedición de la maquinaria de genocidio racial.

 

En esta última fase, se hace imprescindible para las comunidades negras, la salvaguardia de los patrimonios ambientales, la participación política y la educación como medio para recuperar los caminos de la lucha étnica y territorial. Ahora que el Estado y el sector privado colombianos están involucrados en la  exaltación de los patrimonios inmateriales de los pueblos étnicos de la nación, se les exige que no permanezcan incólumes ante la expropiación de los patrimonios territoriales de esos mismos pueblos. Esa indolencia se materializa en las contrarreformas agrarias que el gobierno viene implementando, en casos concretos y emblemáticos como lo son los territorios de Curvaradó y Jiguamiando. Reformas que minan la inembargabilidad, inalienabilidad e imprescribilidad de los títulos colectivos otorgados a los  afrocolombianos, conforme la normatividad que define el Convenio 169 de la OIT y la ley 70 de 1993.

 

CONCIENCIA ÉTNICO-TERITORIAL

 

La conciencia de la territorialidad entre la población afrodescendiente del litoral Pacífico,  siempre ha estado latente desde el periodo de liberación y territorialización entre los siglos XVIII y XIX, correspondiente al periodo de manumisiones y cimarronaje o huida a zonas de difícil acceso y penosas condiciones de vida.

 

Cuando nadie amenaza la vida de una sociedad sobre su espacio,  su conciencia acerca de su territorio está latente, implícita, a veces pareciera no existir. Sin embargo, la continuidad histórica del saqueo en la región pacífica y su vertiginosa intensificación con los efectos modernizantes y contradictorios de los últimos 50 años llevó a la gente negra rural y urbana plantearse así misma que la amenaza terminaría por enajenar por completo los recursos naturales y los patrimonios culturales.

 

La lucha étnica territorial que lideran los consejos comunitarios, así como las diversas acciones afirmativas y de reparación que gestionan las organizaciones de comunidades negras en todos los contextos de la sociedad colombiana, no puede coexistir con las concesiones que hace el gobierno y que van por la expropiación de los patrimonios culturales y naturales. Tampoco puede haber una intensa promoción mediática de lo negro o afrocolombiano cuando la gente negra sigue sufriendo los más altos índices de pobreza, desescolarización y empleo. Las imágenes desoladoras sobre el futuro del departamento del Chocó, Buenaventura, Guapi t Tumaco  promovidas por los medios de comunicación y el aparato estatal esconden la negación sistemática de lo que se consideran son los derechos de tercera generación: Derecho al ambiente sano, a una cultura propia y a un desarrollo autónomo.

 

 

ETNOEDUCACIÓN & PATRIMONIO CULTURAL

 

Desde las décadas que precedieron al reconocimiento constitucional de la etnicidad afrocolombiana, las comunidades de la región natural y cultural del litoral Pacífico venían mostrándole al país y al mundo que la riqueza biogeográfica de los territorios ancestralmente ocupados se debía a que esas mismas comunidades habían desplegado, durante siglos, estrategias de adaptación y aprovechamiento de recursos naturales que han permitido  la conservación del sistema natural de sustentación de la región. Ese sistema se compone por los subsistemas físicos y bióticos que toda sociedad debe tener como posibilidad de hacerse sostenible en el tiempo. La relación entre entornos ribereños, marítimos de selva húmeda, prácticas tradicionales de producción, sistemas de propiedad y racionalidad económica, enuncia la exitosa adaptación de los afropacíficos a los ecosistemas de la región.

 

Lo anterior permite concluir que la cultura es una estrategia de adaptación al entorno físico y biótico, y es de allí que emerge toda la creatividad, cosmovisión, valores, costumbres e instituciones. De ahí que hablar de patrimonios culturales y naturales implica necesariamente hablar de derechos territoriales.

 

La defensa y recuperación de territorios en la zona rurales del litoral, y la defensa y protección de la identidad cultural, la participación y la tolerancia étnica en territorios urbanos del litoral y del interior del país no son excluyentes en la historia de movilización étnica afrocolombiana de los últimos 30 años. Por una parte, existen nexos familiares, afectivos y simbólicos que ligan a los afrocolombianos residentes en las ciudades del interior con sus paisajes de litoral. Por otra parte, la legislación étnica promueve la etnoeducación que implica el desarrollo de proyectos educativos participativos y formativos, tendientes al fortalecimiento de las identidades étnicas de los afrocolombianos. En este sentido, los patrimonios naturales y culturales deben servir de vehículo pedagógico para fortalecer el sentido de pertenencia y la visión del mundo y ser invitado por excelencia en lo que etnoeducación se refiere. Es con base en el análisis de los que somos  y lo que tenemos que  y de aquello con lo que nos identificamos, como se definen los referentes del patrimonio.

 

La etnoeducación (propia o intercultural) el rescate, gestión, formación y apropiación del patrimonio cultural, y la lucha por los derechos territorial y la identidad cultural son referentes claves para unir procesos de reivindicación en las ciudades y las zonas rurales. Es en las organizaciones étnico-territoriales y sus comunidades donde esta el mayor poder cultural asociado al desarrollo local. Son ellas las principales generadoras de expresiones patrimoniales que han comenzado a hacer visibles a los afrocolombianos y el eco de lo que sucede en las ciudades necesita alimentarse de ello, por ello los conceptos de territorio etnia y cultura están íntimamente ligados cual si fura un sistema, en donde los recursos naturales, maderables y no maderables no se pueden ver como simples bosque de maderas para la explotación económica, si no que son bienes que forman nuestro capital inicial par nuestro modelo de etnodesarrolo, el cual pretendemos vivir de las rentas de ese capital sin agotarlo, de allí que las propuestas del gobierno con respecto a su modelo de desarrollo basado en una presencias fuerte del estado pero en la confrontación armada sin ninguna alternativa social y etnocultural de estas comunidades confronta nuestra realidad histórica en forma negativa, por lo tanto nuestra propuesta para el gobierno es la de acompañamiento al los consejos comunitario en el desarrollo de sus propuesta de etnodesarrollo que se basan en la sustentabilidad de los medios materiales e inmateriales, en la identidad cultural afrocolombiana, en la apropiación colectiva del territorio y en las formas tradicionales de producción,. Por lo tanto, en esta consultiva ampliada del gobierno nacional con las comunidades negras de Colombia y la veeduría de los delegados de la bancada afronorteamiricana del congreso de los Estados Unidos de América, proponemos como alternativas para el etnodesarrollo de los afrocolombianos de los territorios colectivos del pacifico los siguientes acuerdos.

 


I. Condiciones  previas:

El debe ser de la política de etnodesarrollo alternativo y de generación de ingresos en Pacifico como una expresión del desarrollo regional, consideramos necesario anotar unas condiciones previas insalvables que deben aplicarse en esta región como paso fundamental al implementar las políticas publicas:

1.    El Pacifico debe recuperar su condición natural de paz, dignidad y convivencia desde las formas dialógales de resolución del conflicto.

2.    El gobierno garantiza que el Pacifico es respetado como un territorio ancestral donde los grupos étnicos afrocolombianos e indígenas fundamentan su sentido de ser.

3.    Él pacifico es un patrimonio del mundo, cuyos recursos ambientales y biodiverrsos constituyen la esencia de la vida de sus pueblos.

4.    El gobierno garantiza a Consejos Comunitarios  sus derechos a la propiedad colectiva sobre el territorio del Pacifico. Garantiza la terminación de las adjudicaciones de los territorios colectivos suspendidas desde el 2003. 

5.    Nuestros Consejos Comunitarios son la máxima expresión de administración y dominio de los territorios colectivos, por ello es vital que el estado garantiese la institucionalidad territorial de los mencionados consejos comunitarios.

6.    Los territorios colectivos de las comunidades negras reflejan mecanismos tradicionales de conservación del patrimonio ambiental y biodiverso del país y del mundo. Esta conservación debe ser considerada como trabajo productivo pagado por los estados contaminantes a las comunidades negras a través de sus consejos comunitarios.

7.    Consideramos que la educación basada en un modelo pedagógico propio se constituye en la mejor alternativa para el desarrollo cultural, económico y social del Pacifico. La educación debe pensarse como un instrumento para la productividad, la competitividad y la integración regional. Proponemos entonces la modernización del modelo educativo del pacifico con énfasis en  la valoración de los recursos naturales, la biodiversidad  y la cultura ancestral, esencias del capital social.

 

PROPUESTA.

  1. Creación de Mercados regionales articulados al circuito nacional e internacional, se requiere estimular una red de mercados regionales que se constituyan en alternativa a los pequeños y medianos productores.
  2. Créditos con sentido social. El gobierno se compromete a crear en un plazo no mayor de seis meses una línea de créditos especiales con asistencia técnica especializadas para los Consejos Comunitarios ubicados en territorios colectivos donde ellos ejerzan sus prácticas de producción y se otorgaran créditos blandos entre 15.000.000 y 20.000.000 millones de pesos por cada unidad familiar productiva sostenible del pacifico, deben ser unos créditos que además de amplias facilidades de pago que garanticen una  adecuada transferencia de tecnologías apropiadas a la región.
  3. ……..

 

 4.Crear el Banco para el desarrollo Rural del Pacífico (con asesoría de los afros NorteAméricanos) y manejado por afros del pacífico.

 

  1. Selección de un grupo interdisciplinario de profesionales del pacífico con equidad de género para ser formado en alta gerencia y administración financiera por universidades y centros privados Norteaméricanos dentro de la óptica del desarrollo del recurso humano para el pacífico Colombiano.
  2. Creación de los CENTROS Biológicos ambientales y culturales del pacífico en los consejos comunitarios Afros, para poder generar tecnologías apropiables sobre el uso de los recursos naturales y culturales en búsqueda de alternativas diferentes a la destrucción de la selva y de los pueblos del. Sería a partir de una RED de los consejos comunitarios y coordinada, con subsedes en Turbo- Quibdó- Buenaventura- Guapí y Tumaco.
  3. Crear el centro jurídico de capacitación para los consejos comunitarios afros del pacífico y que les permita capacitar desde los Consejo Comunitarios hasta los jueces afrospacíficos. (Sin una justicia limpia no hay desarrollo étnico que valga).

 

 

 

REFLEXIONES

 

Considero que la oportunidad de reunirse con la bancada afronorteamericana, es un ito histórico y no vale la pena gastarla en recriminaciones de errores pasados. Es el presente y aprovecharla para construir una visión de futuro, en donde los tiempos actuales de la globalización del comercio mundial marcan un rumbo, en donde no podemos quedarnos rezagados al pasado y a loa errores. Pienso, es hora de erigirse con dignidad e inteligencia por arriba de sectarismos y política e incluso de interese personales y regionales ( departamentos, municipios, poblados y ríos e incluso quebradas

 

Sería partidario de la elaboración de la agenda de la reunión con los objetivos, los logros que se esperan, los compromisos, etc. Discursos y documentos se pueden manejar por internet. Por ejemplo crear un sitio WEB bilingüe para la ilustración, el seguimiento y el monitoreo de todo lo acordado y hacer de las relaciones con la bancada nacional afro y norteamericana un proceso de relación permanente y continuo y no ocasional.

 

 

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