EL CHOCO BIOGEOGRÁFICO .Por: RAFAEL PEREACHALA ALUMA
BOGOTÁ D.C. 2002
Con este nombre los ambientalistas, geógrafos y biólogos, ante todo, denominan a un territorio comprendido desde el sur de Honduras, hasta el norte del Perú. Se trata de una de las tierras bajas (West, C Robert, 1954) caracterizada por su altísima pluviosidad, hasta 12000 mm3 anuales en el departamento del Chocó, Colombia, y una exuberante diversidad biológica considerada la más alta del planeta
La porción que nos interesa es la perteneciente a Colombia, ubicada en la frontera panameña, al noroeste, hasta los límites con la República del Ecuador, al sur. Al oeste la falda occidental de la cordillera del mismo nombre y al noreste con los confines de la serranía de Abibe en su agonía en el mar de los caribes.
Este territorio es producto del choque de las placas tectónicas de los Andes occidentales, la del Pacífico y la del Caribe, lo cual dio por resultado la emersión de los suelos ya mencionados, trayendo por consecuencia la desaparición del antiguo canal natural que comunicaba al Pacífico y el Atlántico a la altura del departamento del Chocó; al sur de éste apareció la llanura del Pacífico. Esta estrecha región involucra áreas de los departamentos de Córdoba, todo el Urabá o Darién oriental, todo el departamento del Chocó, la costa vallecaucana, la misma del Cauca y Nariño y el municipio de Pueblo Rico, Risaralda.
Toda esta llanura está formada de una fronda espectacular. Su verde alfombra contrasta con los azules intensos del Pacífico y del Caribe, y un cielo grisáceo la mayor parte del año. Es notable, además, la corpulencia de la cordillera occidental, que alcanza alturas superiores a los 4000 msnm, en el cerro del Torra.
El límite sur lo marca el portentoso río Mira; al noroeste se destaca y delimita la serranía del Darién. Mas aún hay más sistemas orográficos. Donde el río San Juan dobla hacia el sur aparecen a esta altura, dos serranías que corren paralelas entre sí y al océano Pacífico, hasta el alto del Buey, donde se fusionan abandonando sus nombres de Baudó y de la Costa, por el de Serranía del Pacífico, yendo a fenecer en la del Darién, en los confines norteños de nuestra República.
La hidrografía del Chocó biogeográfico, es realmente notable. Son dos cuencas altamente irrigadas, que surgen caprichosamente del descomunal tapiz de clorofila.
Desde el cerro de Caramanta, centro sur del departamento del Chocó, en sentido sur, la cordillera occidental es drenada por una multitud de ríos y quebradas que rinden tributo al océano Pacífico, entre ellos destacamos al San Juan, único dotado de delta. En el Departamento del Cauca se destacan el Guapi y el Micay, en el Departamento Valle del Cauca reinan el Yurumanguí y el Cajambre. El Pacífico nariñense es surcado por el impresionante Patía, que como dato notable y curioso, nace en la cordillera central, atravesando la occidental, por la hoz de Minamá. Es de resaltar que hace muy pocos años, esta corriente hidráulica formó un brazo, llamado canal Naranjo por el cual vierte sus aguas también al Pacífico.
El Mira demarca la frontera colombo ecuatoriana y junto con el río Iscuandé, son los más importantes del sector sur.
La costa norte del Pacífico tiene por corriente representativa al Baudó, llamado Nilo de América, aludiendo a la feracidad de su angosto valle, ubicado en la cordillera del mismo nombre y la serranía de la costa.
Las llanuras del andén Pacífico, están surcadas por una infinidad de aguas de corto cauce y poderosas corrientes, que mueren directamente en la mar del Sur.
La cuenca caribeña esta representada por el León, de corto y sinuoso curso muriendo en la culata del Golfo de Urabá y por el majestuoso Río Grande del Daríen, hoy día conocido como el Atrato. Nace en los farallones del Citará, desciende en sentido oriente occidente. Sorpresivamente vira hacia el norte para desembocar en el golfo a través de 17 bocas de su precioso delta. En sus 720 Km de viaje vomita 60.000 m3 por segundo al Caribe, razón por la cual es reconocido como el más caudaloso del globo, en relación a su curso.
Este escenario, es también el de la lucha inmemorial de los hijos de Eolo: Alisios y Contralisios, litigando todo el año; venciendo el primero de Diciembre a Marzo y el segundo el resto del año, excepto en Agosto. Así pues, los Alisios determinan la temporada mas seca y su opuesto, los Contralisios, la más lluviosa.
1.1.1. ASPECTOS BIOGEOGRAFICOS
El territorio objeto de esta disertación, posée abundantes recursos naturales, a saber: Energía eólica, ya destacada en los regímenes de vientos, que son fuente potencial de energía. Hidráulicos, van desde la construcción de microcentrales hidroeléctricas, de hecho ya algunas están operando, hasta megaproyectos como los grandes Lagos de los ríos San Juan y Atrato.
Ambos mares son objeto de propuestas que pretenden construir centrales eléctricas a expensas del oleaje marítimo. Otra opción energética la constituyen los yacimientos de uranio, petróleo, gas y carbón.
Los metales preciosos, cuando se abre la segunda frontera del oro (Colmenares, 1970, Velásquez M, 1985), propician el tercer poblamiento de la región, (el primero de los aborígenes, el segundo con la llegada de Encizo, Balboa y los afroespañoles y el tercero, a finales del siglo XVI , fundamentalmente por africanos y afroamericanos); fue motivado por la presencia casi mítica de las minas auríferas, a las que luego se les sumarían las platiníferas. La modernidad ha puesto de presente al cobre amarillo, sulfatos y sulfuros de magnesio, al lado de ellas cobran importancia los nódulos de manganeso y el carbón.
1.1.1. Los suelos
Por la alta lluviosidad éstos se caracterizan por ser frágiles y complejos (Ramírez, 1990, comunicación personal; Restrepo E. y Del Valle, J, 1996 ), la misma les da una condición de alta acidez lixiviación, que hace impracticable la agricultura intensiva, pues se agotan fácilmente. No obstante, sus habitantes crearon una tecnología apropiada, llamada “tumba y pudre”, asociada con la zocola y el barbecho, permiten una agricultura rotativa e itinerante (Londoño 1996, conversación personal), y ante todo de flora endémica (Rentería, 1996, conversación personal).
Dado que es conocido que el naciente milenio será escaso el recurso acuícola, mentes visionarias, como la de Carlos Arturo Caicedo Licona, andan proponiendo la construcción de un aguaducto transnacional, para proveer a Estados como México que padecen de sequías, (Licona, 1997 entrevista personal).
1.1.3. La biodiversidad
Para Luis López de Mesa (1936), Laureano Gómez (1927) y Carlos Lleras Restrepo (1967), la selva era una especie de maldición; a la luz de la ciencia moderna esta visión apocalíptica y determinista, ha resultado ser contrariamente una enorme bendición pues, la gran riqueza de la modernidad es la biodiversidad.
Al desentrañarse el código genético, su consecuente ingeniería ha puesto al servicio de la humanidad todo un universo por descubrir. Hoy más que nunca la farmacopea está al servicio de la farmacognoscia, los ensayos vanguardísticos tales como introducirle a variedades del maíz. Los genes del salmón termorresistentes a las temperaturas extremadamente bajas, permitirán, producir el cereal aún en invierno.
Ello ha convertido a la ciencia ficción, en una realidad no sólo posible sino probable: mas toda esta revolución científico-técnica, tiene un fundamento: el saber ancestral acumulado históricamente, por los pueblos asentados en la selva húmeda tropical.
La megadiversidad es de tal dimensión que nos basta ilustrar con los siguientes ejemplos: En la selva húmeda tropical del Chocó biogeográfico, en un metro cuadrado, hay más variedad biológica que en un kilómetro cuadrado de un país templado. El herbario de la Universidad Tecnológica del Chocó, en veinte años de vida ha recopilado más de 11000 especies, afirma su director que ello no constituye el 5% del potencial. El especiación es proverbial, según opinión del ingeniero forestal Diomedes Londoño (comunicación personal, Noviembre 2001); y Gentry (2000), que cada siete años .surge una nueva. Estas razones hacen que el Chocó biogeográfico sea considerado la zona de mayor biodiversidad en el mundo.
1.3. ASPECTOS SOCIALES
Al parecer los primeros en asentarse en el Chocó biogeográfico fueron de la nacionalidad cueva absorbida por los tules, mal llamados kunas, de los que básicamente se conoce solo su lengua: Cueva (Romoli,1987).
A la llegada de los europeos se estaba escenificando una guerra entre lo tules y los emberá, todo parece indicar que la estaban perdiendo los primeros, ya que venían siendo expulsados de sus antiguos territorios por “los gentes” (emberas)
Los “hijos del sol” (tules) dejaron como hitos mudos de sus dominios los topónimos: Güelmanbí, Telembí (curiosamente nombres de aves africanas del mundo Bantú) Arusí, Nuquí, Joví etc.
El origen de los emberas se pierde en las brumas de la mitohistoria, mas en ella se afirma que emigraron de la cuenca amazónica al Pacífico, cruzando por el nudo de los Pastos (Vargas, 1993); posteriormente avanzaron al valle del Atrato y Panamá. Hoy por hoy, y como rareza, están retornando al Amazonas.
El pueblo waunana, se asienta en el curso medio del río San Juan, colombiano, son unas 5000 almas; la etnografía y etnohistoria de los llamados noanamáes, en la literatura antigua, constituye un enigma.
Los eperaras – siapidaras se encuentran ubicados en algunos ríos de la costa caucana, del mismo país, su población es escasa, de ella se sabe que son una rama desprendida de los emberas.
La comunidad awa, reducido grupo poblacional, duramente golpeado por la filariasis leihsmaniasis, se ubica en el piedemonte de los andes nariñenses del Pacífico.
Cuando Balboa y sus amigos se aprestaban a “descubrir” el océano Pacífico, se toparon con un rey africano llamado Quarecuá, quien con sus compañeros se batía entre alianzas y guerras con los indígenas del Darién (De Anglería Pedro Mártir, 1980), lo que constituye el primer reporte de presencia africana precolombina en nuestro territorio.
Como habíamos dicho antes, a Santa María de la Antigua del Darién llegaron afroespañoles, unos en calidad de esclavizados, otros como empresarios tales como Ñuflo de Olano, primer humano que viniendo de Europa avistó y se introdujo en el mar de Balboa (Ruiz Cano, 1986), más el verdadero poblamiento de africanos del Chocó biogeográfico, se disparó con el surgimiento de la segunda frontera del oro, en el siglo XVI: Proceso que hizo que en pocos años los hijos de la segunda diáspora africana se tornaran en el factor mayoritario de la población.
Otro factor que intervino en la población dominante fue el contrabando de esclavizados por el río Atrato y a lo largo de tan extensas fronteras, destacándose el puerto de Charambirá, en las bocas del río San Juan al punto que fue cerrado por cédula real, al igual que el Atrato cuyo tránsito fue ocluido por 99 años (Gómez, Pérez, 1980; Ruiz Cano, 1986).
La presencia europea ha sido una constante, en esta región, al extremo que los escoceses intentaron establecer una colonia llamada Nueva Caledonia; Inglaterra estableció consulados al margen de la Corona española, reconociendo reyes tules y al famoso exesclavizado y ahora tratante Miguel de Soliman (Gomez, Perez, 1980; Ruiz Cano, 1986).
Al desintegrarse el Imperio otomano arribaron al departamento del Chocó, más de 150 familias árabes. Al fenecer el siglo XIX, la industria auroplatinífera, trajo consigo oleadas de británicos, los cuales cedieron su lugar a los estadounidenses y con esto se afincaron representantes de múltiples nacionalidades europeas, asiáticas y caribeñas, europeas y asiáticas, ello llevó a Gabriel García Márquez a denominar a Andagoya (Chocó), La Babel del Pacifico.
Por el sur, Buenaventura en su condición de puerto, ha sido asiento de gentes de muchos lugares del mundo; Guapi, Tumaco y Barbacoas, han visto transitar sus calles ante todo por franceses, italianos y alemanes.
Las improntas de esas culturas quedaron no solo en sus vástagos, si no en algunas prácticas culturales y en particular en el español afrocaribeño del Chocó Biogeográfico. Por eso es corriente escuchar voces como: La umbrella, block, dumplin, washman, gullamby, overall, waffe, mckain, etc., procedentes del ingles, kippe, ojaldra, yavra, tajine, etc. del árabe. Las lenguas indígenas también hicieron sus aportes, como por ejemplo los yanaconas y el topónimo yalí (tu casa), abundantes quechuismos como Quito (Reunión de ríos), nahualtismos como chapúl (Grillo); del waunam, tule y el embera, huelga decir que por lo menos el 60% de los topónimos de la región, pertenecen a esas lenguas, incluso la desaparecida cueva, está presente con Darien, Anayansi, etc.
1.4. ASPECTOS CULTURALES
Por ser hablado por más del 98% de la población, el español afrocaribeño, variedad dialectal que comprende el Caribe insular, continental y se prolonga por la Costa Pacifica colombiana, ecuatoriana y peruana, ( Schwegler: 92 ), es el hilo conector de todas las culturas asentadas en la región, y en atención a que es el objeto principal de este trabajo, por el momento nos contentamos con el enunciado.
1.4.1. La religiosidad en el Chocó biogeográfico.
Debajo de un aparente cristianismo, o cristianismo popular, como prefieren llamarlo los teólogos de los “viejos católicos”, se encuentran subyacentes un conjunto de filosofías religiosas de origen africano.
Cuando un afrochocoano va a internarse en la selva, se encomienda a dos deidades cristianas: San Pedro y San Pablo, les recomienda “...a sus perros ... que están muy bravos-“. Luego da tres pasos de espaldas al monte, volteándose y tan solo ahora procede a penetrar en la selva. Este rito es propio del culto de la culebra entre los whyda weda, presente en Haití y República Dominicana. Es evidente que en la teología cristiana, Pedro y Pablo no son los Patronos de los perros, además el campesino se está refiriendo a la mordedura de ofidios (Hurtado Lucumí, 1998) desde edad temprana al afrochocoano biogeográfico, se le inculca amor y respeto, por la naturaleza, concordante con la filosofía del Muntu, que ve al hombre como un producto de la naturaleza y no como su dueño, por tanto depredarla es violar el código del derecho consuetudinario Velasco Mosquera, (1998, conversación personal y periódico el Muntu No. 1. 1998). La religiosidad preside, virtualmente, casi todos los actos del afrochocoano. Así la fecundación es el acuerdo entre las dos líneas ancestrales por tanto el aborto es contraventor del derecho consuetudinario, ya que los ancestros le proveerán de salud y trabajo, principio fundamental de la filosofía kulonda (Zapata Olivella, 1998, conversación personal).
La muerte de un infante no es motivo de lloro, por el contrario, es una satisfacción saber que ese “angelito” no vendrá a este valle de lágrimas a sufrir. Ritual fúnebre donde ni la madre debe llorar, los padrinos aportan licor y alimentos, en tanto, la comunidad juega domino, cartas, dialoga y se embriaga.
Este mismo ritual existe en: Venezuela, República Dominicana, Puerto Rico, Panamá y Cuba (Álvarez Nazario: 1996. Moreno: 1998) La muerte de un adulto produce gran consternación. Es alguien que defeccionó en la lucha. Se celebra velorio y novenario, al cual acuden hasta sus enemigos, pues entre nosotros no hay muerto malo. Si se trata de un rito en el sector rural, o si es un notable, en el mundo urbano, le cantan alabaos (repónsos polifónicos). Consecuentes con la filosofía Muntu, entre la vida y la muerte no existe una ruptura radical como lo ve occidente. Contrariamente en aquel los muertos, por motivo propio o por ruego de los interesados, intervienen en la cotidianidad de los vivos.
El bautismo familiar es de vital importancia, ante el recién nacido padrinos y madrinas, conducidos por el pater y/o mater, familia, bañan con agua bendita al bebé, le aplican óleos y el conductor/a, le dice seis de los siete nombres, el otro es secreto y si se conoce morirá al ser pronunciado. Se le narra boca-oreja, la historia familiar y lo que de él se anhela. Los montes, elementos y todos los ámbitos vitales están regidos por seres protectores, o guardianes. Cuando hay tormentas y rayos se pide la protección de Santa Bárbara (Changó). Adentrarse al monte sin permiso supone enfrentarse con la tunda, (dunda, en el departamento del Chocó) el duende, etc; desafiar el mar, es convocar al abominable riviel.
1.4.2. La culinaria
Platos como la carimañola, voces como cucayo, concolón, para referirse al arroz tostado adherido al fondo de los sartenes; la presencia constante del ají, o la acidulación, etc. revela un fuerte influjo africano, aparte del cotidiano mondongo.
La sazón de fuerte aliños, la técnica del seco-salado, la alta ingesta de sal (estos últimos herencia colonial del tiempo de la esclavización) son cartas definitivas a la hora de consolidar un hogar, que nos revelan la gran valoración del arte culinario, en las culturas del Choco biogeográfico.
1.4.3. La música
Constituye un elemento vital de estas culturas; los etnomusicólogos han establecido tres áreas básicas:
Pacífico sur: Currulao, bunde y bambuco, un poco menos cultivados están el andariele, aguacorta y agualarga.
Pacífico norte: Tamborito y mejorana.
Atrato/ Caribe: Jota, danza, contradanza, polka, pasillo, son el aporte europeo; aguabajo, bambasú, calipso, saporondó, bullerengue, son, etc., son clara herencia africana.
Junto con la religiosidad y la culinaria, la música es un factor sin el cual estas culturas afro no se pueden explicar.
1.4.4. La familia
A nuestro parecer es la red que contiene y mantiene a las culturas de la región en estudio. El esclavizado difícilmente podía formar familia, ya que los integrantes eran vendidos en cualquier momento; no obstante, se creó una estrategia según la cual todo descendiente de Africa y además paisano es reconocido como familia sanguínea; . el bautismo, el compadrazgo, el comadrazgo, los recomendados, los hermanos de pila, los hermanos de uñas, los recogidos, los hermanos de leche, se reconocen como una sola familia no importando si es agnada o cognada. Esto motivó a García Márquez (1954) a afirmar cuando se pretendió desmembrar al Chocó, -hubiera sido desintegrar una familia de 120.000, parientes-.
Con la ley de abolición jurídica de la esclavización, se disparó y consolidó un tipo de familia extensa poligámica, estrategia eficaz para el dominio territorial de la llanura selvática, consistente en que un varón tomaba varias esposas , siendo todas principales. Se iban ubicando cada una en un río y se especializaban en determinados cultivos, el esposo iba visitándolas periódicamente, proveyéndolas de aquello que no producían.
Para los hijos lo más importante es la consanguinidad uterina; siendo la calidad de la madre la que determina socialmente el linaje. El concepto de familia en el Chocó Biogeográfico es de tal fortaleza que los primos, se asumen hermanos. En grados de consanguinidad tan lejanos, para occidente, como un séptimo u octavo grado es aún reconocida la parentela, con obligatoriedad de solidaridad. Religiosidad y parentesco se reúnen, cuando muere un pater o mater familia, no se le da sepultura hasta cuando aparece el ultimo pariente.
El derecho consuetudinario se le introdujo el derecho romano, cuando se logró admitir en la titulación colectiva de tierras (Ley 70/1993), guardarle un cupo a todo ausente, pues -aunque fulano y zutano estén caminando, también tiene derecho-.




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